La tensión en los hombros suele ser causada por un mal apoyo de los brazos. Si el escritorio está demasiado alto, los hombros se elevan de forma inconsciente. Si el escritorio está demasiado bajo, el cuerpo se inclina hacia adelante. En ambos casos, los músculos permanecen activos todo el día. Esto provoca rigidez e incomodidad.
La tensión en los hombros a menudo se extiende al cuello y la parte superior de la espalda. Muchas personas piensan que esto se debe al estrés. En realidad, los músculos compensan problemas mecánicos de la configuración. Con el tiempo, esta postura se vuelve habitual. Sin cambios, la tensión se vuelve crónica.