Las configuraciones modernas de escritorios parecen optimizadas pero fallan en condiciones reales de trabajo. Una configuración de escritorio es el sistema físico que sostiene las pantallas, los dispositivos de entrada, la postura y los flujos de trabajo diarios durante el trabajo.
El defecto oculto es que la mayoría de las configuraciones están diseñadas para un solo caso de uso estático en lugar de tareas cambiantes.
Esto causa incomodidad, ineficiencia y una reconfiguración constante durante el día. La solución está en la adaptabilidad, no en la perfección, y ahí es donde soportes ajustables para múltiples monitores cambiar realmente el rendimiento de los escritorios.