Los estudios sobre la postura al estar sentado muestran que la alineación de la columna depende de la altura del objetivo visual. Cuando la pantalla está demasiado baja, la columna torácica se flexiona para acercar los ojos. Esto resulta en una parte superior de la espalda encorvada y una reducción del soporte lumbar. La columna deja de estar alineada de manera eficiente, lo que aumenta la carga muscular. Esta postura ineficiente provoca fatiga y molestias más rápidamente.
Cuanto más larga es la sesión, más pronunciado se vuelve el colapso.
Quienes usan portátiles suelen sentarse en el borde de la silla para compensar la distancia de la pantalla. Esto reduce el contacto con el respaldo y elimina por completo el soporte lumbar. La pelvis se inclina hacia atrás, aplanando la parte baja de la columna. Esta postura somete a los discos vertebrales y los ligamentos circundantes a mayor tensión. Durante sesiones prolongadas, esto aumenta el riesgo de dolor lumbar crónico. Muchos usuarios no se dan cuenta de que este cambio ocurre mientras trabajan.